Reclamación de cantidad
Reclamación de deudas entre particulares, facturas impagadas y préstamos, con negociación previa, monitorio o juicio.
Un alquiler que se complica genera tensión a ambas partes. Te explicamos tus derechos como propietario o como inquilino y la forma más eficaz de resolver el problema.
Los conflictos de arrendamiento abarcan impagos de renta, desahucios, devolución de fianzas, obras y reparaciones, subidas de renta, duración del contrato y finalización anticipada. Asesoramos a propietarios y a inquilinos. A los propietarios les ayudamos a preparar contratos sólidos y, si hay impago, a recuperar la vivienda y las rentas por el procedimiento adecuado. A los inquilinos les explicamos sus derechos sobre la duración, la fianza o las reparaciones. La normativa de vivienda ha cambiado varias veces en los últimos años, por eso revisamos siempre la fecha del contrato y la norma aplicable antes de actuar.
Dato legal. En el alquiler de vivienda, si la duración pactada es inferior a cinco años, o a siete si el arrendador es persona jurídica, el contrato se prorroga obligatoriamente por plazos anuales hasta alcanzar ese mínimo, salvo que el inquilino comunique con al menos treinta días de antelación que no desea renovarlo (art. 9.1 de la Ley de Arrendamientos Urbanos).
Enviamos el requerimiento de pago, cumplimos los requisitos previos que exige la ley y presentamos la demanda de desahucio acumulando la reclamación de las rentas debidas.
Comprobamos la duración legal aplicable a tu contrato, los preavisos y las prórrogas, para determinar cuándo puede recuperarse la vivienda y cómo comunicarlo correctamente al inquilino.
Si te han demandado, revisamos la deuda reclamada, la posibilidad de enervar el desahucio pagando y las situaciones de vulnerabilidad que deben ponerse en conocimiento del juzgado.
Reclamamos la devolución de la fianza o defendemos su retención justificada, con inventario, fotografías y presupuestos que acrediten el estado real de la vivienda al salir.
Redactamos o revisamos contratos de vivienda y de local, cláusulas de actualización de renta, garantías adicionales y reparto de gastos, adaptados a la normativa vigente.
Analizamos el contrato, su fecha de firma y la normativa aplicable, los pagos realizados y las comunicaciones entre las partes.
Enviamos un requerimiento fehaciente y exploramos una salida pactada, como un plan de pagos o una entrega voluntaria de llaves.
Si no hay acuerdo, presentamos la demanda de desahucio o de reclamación, acompañada de los requisitos previos que exija la ley en cada caso.
Con sentencia favorable, el juzgado fija la fecha de lanzamiento y se ejecuta la reclamación de las rentas pendientes de pago.
Lo primero es requerir el pago de forma fehaciente y guardar la prueba. Si no paga, puede presentarse una demanda de desahucio por falta de pago acumulando la reclamación de las rentas. Antes de demandar hay que revisar los requisitos previos que exige la ley según el caso. Nunca cambies la cerradura por tu cuenta.
En ciertos casos, el inquilino puede enervar el desahucio pagando todo lo debido dentro del plazo del requerimiento judicial. No es posible si ya lo hizo antes o si el propietario le requirió el pago de forma fehaciente al menos treinta días antes de la demanda y no pagó, según el artículo 22.4 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Al terminar el contrato y entregar las llaves, el propietario debe devolver la fianza, salvo las cantidades que justifique por rentas pendientes o daños que excedan del desgaste normal. Si se retrasa, se pueden reclamar intereses. Por eso es útil hacer fotografías y un acta del estado de la vivienda al entrar y al salir.
Solo en determinados supuestos y si el contrato lo previó expresamente. La ley permite al arrendador persona física recuperar la vivienda tras el primer año por necesidad propia o de familiares cercanos, cumpliendo requisitos de preaviso. Revisamos tu contrato para saber si se puede aplicar.
Información general, no sustituye al asesoramiento sobre tu caso concreto: cada asunto depende de sus hechos, sus documentos y sus plazos.
Reclamación de deudas entre particulares, facturas impagadas y préstamos, con negociación previa, monitorio o juicio.
Tramitación de herencias, reparto entre herederos, conflictos por la legítima, testamentos e impuesto de sucesiones.
Reclamaciones frente a bancos y empresas: cláusulas abusivas, comisiones, tarjetas revolving, cargos no autorizados y garantías.
Tanto si eres propietario como si eres inquilino, te explicamos tus opciones antes de actuar.
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